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04:58h. martes, 28 de septiembre de 2021

INTERNACIONAL

Incertidumbre y temor frente a un nuevo gobierno talibán en Afganistán

Los talibanes se hicieron con el control de Kabul tras la salida intempestiva del presidente Ghani, mientras la ciudad se vuelca al caos por el temor del nuevo gobierno a cargo del grupo extremista, que ha prometido amnistía para quienes colaboraron con occidente y estabilidad para los ciudadanos. 
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Los talibanes vuelven a dominar Afganistán. El grupo insurgente tomó el Palacio Presidencial luego hacerse con el control de Kabul y tras la huida del presidente afgano Ashraf Ghani. 

Actualmente está refugiado en Emiratos Árabes y dijo que se fue para evitar un “derramamiento de sangre. Desde su exilio además insistió en que tomó esa decisión para impedir que el país sufriera una catástrofe como las de Yemen o Siria.

“No quería que comenzara el derramamiento de sangre en Kabul como había sucedido en Siria y Yemen. Así que decidí irme, dejar Kabul. Si me hubiera quedado como presidente de Afganistán, la gente habría sido ahorcada y esto habría sido un terrible desastre para nuestra historia, los talibanes ya habían declarado que, para expulsarme, estaban dispuestos a llevar a cabo ataques contra la ciudad de Kabul y sus ciudadanos", expresó Ghani en un mensaje difundido por su página de Facebook.

“No temo a una muerte honorable y deshonrar a Afganistán no era aceptable para mí, pero tenía que hacerlo. Me sacaron para evitar el derramamiento de sangre y la destrucción”, insistió Ghani, y agregó que está “en negociaciones” para volver al país.

A su vez, desmintió que haya huido llevándose dinero de la tesorería nacional, tal y como ha denunciado horas antes el embajador afgano en Tayikistán, Mohammed Zahir Agbar, quien lo acusó de robar 169 millones de dólares. Según él, basta con hablar con “los funcionarios de aduanas y otras autoridades” para comprobar que dichas acusaciones son “completamente infundadas” y solo buscan su “muerte política” y acabar con su reputación.

La entrada en el Palacio Presidencial se produjo de forma inminente este domingo y las imágenes de los insurgentes recorriendo el recinto fueron mostradas por la televisión. Horas antes, el presidente del Alto Consejo para la Reconciliación Nacional de Afganistán, Abdullah Abdullah, anunciaba la salida de Ghani y se refería a él como "el expresidente", al tiempo que lo culpó de la caótica situación del país.

"Mi esperanza es que Dios y el pueblo de Afganistán decidan sobre el expresidente de Afganistán, que abandonó el país y puso a la nación en esta situación", dijo Abdulla. En las calles la situación es caótica. Tan solo en dos semanas una ofensiva talibán tomó una capital tras otra hasta tomar el 90 por ciento del control del país. Actualmente controlan 30 de las 34 capitales afganas.

Los ciudadanos, aterrorizados, buscaban huir del nuevo gobierno de los combatientes islámicos radicales y hacían filas en los cajeros automáticos para sacar sus ahorros, mientras las salidas de la ciudad estaban topadas de personas abandonando toda una vida.

Los helicópteros de las misiones diplomáticas se apresuraban a sacar al personal con rumbo al aeropuerto, que se convirtió en una improvisada sede diplomática, mientras los milicianos entraban triunfantes a Kabul, mostrando su armamento y eran recibidos por simpatizantes.

Algunos habitantes de Kabul comenzaron a acopiar víveres en tiendas que estaban a punto de cerrar por temor a una inseguridad prolongada. Un grupo de líderes políticos de Afganistán formó este domingo el Consejo de Coordinación para la transición del poder.

"Se formó un Consejo de Coordinación después de la salida de Ashraf Ghani y otros funcionarios responsables del país, en aras de una mejor gestión de los asuntos de paz y la transición pacífica (del poder)", informó Hamid Karzai, expresidente afgano y miembro del nuevo cuerpo.

El Consejo estaría conformado por Abdullah Abdullah y el líder del partido Hizb-e-Islami, Gulbuddin Hekmatyar. Ghani había investido ayer a este Consejo con "plena autoridad" y tenían planeado viajar a Doha para negociar con los insurgentes una salida política del conflicto, pero los planes cambiaron la noche del sábado. Ghani y un grupo cercano abandonaron el país en secreto sin renunciar oficialmente ni informar a la opinión pública y con paradero desconocido.

El Consejo recién nombrado pidió a los talibanes y las fuerzas de seguridad "ejercer la tolerancia". Los talibanes prometieron que no entrarían en Kabul a la espera de una transición pacífica pero no fue así. La mayoría de las comisarías policiales fueron saqueadas por personas armadas, tras ser evacuadas improvisadamente por los policías.

Dos funcionarios talibanes habían advertido a la agencia de noticias Reuters que no habría un gobierno de transición en Afganistán y que el grupo espera un traspaso completo del poder, aunque el Talibán había prometido lo contrario. "Nos ataron las manos a la espalda y vendieron la patria, maldito Ghani y su pandilla", dijo Bismillah Mohammadi, ministro de Defensa.

Por el momento, los talibanes han informado que pronto informarán al país y al mundo el tipo de gobierno y de régimen que regirá en el país con su llegada al poder. 

Afganistán un país que colapso:

El colapso del Gobierno de Afganistán se da solo tres meses después de que Estados Unidos comenzara a retirar sus tropas del país luego de una guerra de 20 años que acabó con la vida de 2.448 miembros del servicio estadounidense, 3.846 contratistas militares estadounidenses y 66.000 militares y policías afganos.

Los talibanes tomaron el control de Afganistán en 1996 después de capturar Kabul de forma similar a lo sucedido hoy. Entonces ganaron la guerra a varios grupos rivales y establecieron un gobierno basado en su extrema interpretación de la ley islámica Sharia y gobernaron durante cinco años, hasta que fueron derrocados en 2001 por la invasión de Afganistán liderada por Estados Unidos.

El principal general del Pentágono dijo que no había nada que pudiera predecir la velocidad con la que los talibanes tomaron el control de Afganistán cuando Estados Unidos retiró sus fuerzas del país. ”No había nada que yo ni nadie viera que indicara un colapso de este Ejército y este gobierno en 11 días”, dijo a periodistas el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Mark Milley. ”Las fuerzas de seguridad afganas tenían la capacidad y con eso quiero decir que tenían el entrenamiento, el tamaño, la capacidad para defender a su país. Esto se reduce a una cuestión de voluntad y liderazgo”, agregó.

EE.UU. dice que los talibanes violan la promesa de permitir el acceso de afganos al aeropuerto:

El gobierno de Estados Unidos está presionando a los talibanes para que permitan a los afganos salir del país a través del aeropuerto controlado por fuerzas estadounidenses, tal como habían prometido, y no están cumpliendo, dijo la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman.

”Hemos visto informes de que los talibanes, en contra de sus declaraciones públicas y sus compromisos con nuestro gobierno, están impidiendo que los afganos que desean salir del país lleguen al aeropuerto”, dijo Sherman a periodistas.

Operativo casa por casa

Miembros armados de los talibanes llamaron a las puertas de las casas en ciudades de Afganistán para decirles a los temerosos residentes que regresen a sus trabajos, en un llamado impulsado por la necesidad de reactivar la economía.

La crisis económica de Afganistán se ha visto agravada por una guerra de 20 años entre las fuerzas gubernamentales respaldadas por Estados Unidos y los talibanes, la caída del gasto local ante la salida de las tropas extranjeras, la depreciación de la moneda y la falta de dólares.

El martes, en su primera conferencia de prensa desde que tomaron Kabul, los talibanes prometieron paz, prosperidad y parecieron apartarse de las reglas anteriores de excluir a las mujeres del mercado laboral. Pero mucha gente sigue con miedo.

Wasima, mujer de 38 años, se sorprendió cuando tres talibanes que portaban armas de fuego fueron el miércoles a su casa en la ciudad occidental de Herat. Anotaron sus datos, le preguntaron sobre su trabajo en una organización de ayuda y su salario y le dijeron que volviera a trabajar, declaró.

Una decena de personas dijeron a Reuters que hubo visitas no anunciadas de talibanes en las últimas 24 horas, desde la capital Kabul hasta Lashkar Gah en el sur y Mazar-i-Sharif, en el norte. No quisieron dar sus nombres completos por temor a represalias.

Además de alentar a la gente a trabajar, algunos declararon sentir que los controles estaban diseñados para intimidar e infundir miedo al nuevo liderazgo.

Muchos negocios en la capital, Kabul, permanecen cerrados y gran parte de la ciudad ha quedado desierta desde que los talibanes la capturaron el domingo.

Los talibanes prometen un liderazgo moderado, pero muchos no le creen:

Suhail Shaheen, funcionario talibán, dijo que el grupo islamista protegería los derechos de las mujeres, así como las libertades de los trabajadores y diplomáticos. "Le aseguramos a la gente, particularmente en la ciudad de Kabul, que sus propiedades, sus vidas están a salvo", declaró a la cadena británica BBC.

"Nuestro liderazgo había ordenado a nuestras fuerzas que permanecieran a las puertas de Kabul, no que entraran en la ciudad", dijo Shaheen, quien añadió que "estamos esperando una transferencia pacífica del poder", algo que suponen sucederá en algunos días.

Pero el temor se expande por los antecedentes del Talibán durante su antiguo gobierno entre 1996 a 2001, cuando dirigieron uno de los regímenes más represivos del mundo. Ejecuciones públicas, lapidaciones, interpretaciones estrictas de la ley religiosa islámica, prohibición al trabajo para las mujeres y a las niñas no se les permitió asistir a la escuela. Las mujeres debían cubrirse la cara y estar acompañadas por un pariente masculino si querían salir de su hogar y para los hombres era prohibido cortarse la barba.

Pero ahora prometen cambiar. "Respetaremos los derechos de las mujeres (...) nuestra política es que las mujeres tengan acceso a la educación y al trabajo, a usar el hiyab", dijeron. "El Emirato Islámico de Afganistán (como se autodenominan) no está interesado en la propiedad privada de nadie, sino que considera que la protección de las vidas y las propiedades de la nación es su principal responsabilidad", dijeron los talibanes, al igual que prometieron amnistía a los colaboradores de gobiernos occidentales, muchos de los cuales han decidido huir y otros han sido evacuados por las sedes diplomáticas.

Sher Jan Ahmadzai, director del Centro de Estudios de Afganistán de la Universidad de Nebraska, Omaha, no cree que el grupo haya cambiado. "Toda la evidencia sugiere que los talibanes todavía creen en la restauración de su antiguo sistema de emirato, en el que un líder religioso no elegido, o emir, era el máximo responsable de la toma de decisiones", dice.

El catedrático añadió que en las zonas de Afganistán que ya son controladas por los talibanes, estos piden "a las familias que casen a una niña por familia con sus combatientes" e indica que bajo el dominio del grupo, este estipula que las mujeres no salgan de casa sin la compañía de un hombre y que ha ordenado a los hombres rezar en las mezquitas y dejarse crecer la barba.

La OTAN convocó a una reunión este viernes para analizar la situación de Afganistán

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte -que cuenta con 29 países miembros de Europa y América del Norte- se reunirán este viernes para debatir acerca de la crisis que atraviesa Afganistán por el desembarco de los talibanes, luego de haber suspendido, el martes, todo apoyo financiero al país.

“He convocado una reunión virtual extraordinaria de los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN este viernes 20 de agosto para continuar nuestra estrecha coordinación y discutir nuestro enfoque común sobre Afganistán”, confirmó este miércoles vía Twitter el secretario general Jens Stoltenberg.

Fuente: france24