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04:31h. martes, 28 de septiembre de 2021

INTERNACIONAL

Pastores del Caribe han influido en decisiones de personas sobre la vacuna contra el covid-19

Mientras algunas capitales de Colombia atraviesan el tercer pico de la pandemia del covid-19 y el Ministerio de Salud avanza en una carrera para vacunar a la población y que así las víctimas del virus se reduzcan, hay un sector de la sociedad que se ha opuesto a la aplicación de la vacuna.Los colombianos han tenido dudas sobre la vacuna. Las razones fueron, mayoritariamente, desconfianza en la efectividad o la seguridad de la vacuna.
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Los colombianos han tenido dudas sobre la vacuna. Así se evidenció en una encuesta del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) realizada por vía telefónica a 11 mil personas en 23 ciudades, del 9 de noviembre al 10 de diciembre de 2020, en la cual se concluyó que un 44,2% no quiere la vacuna. Las razones fueron, mayoritariamente, desconfianza en la efectividad o la seguridad de la vacuna.

Sin embargo, aunque nadie señaló que no quiere aplicarse la vacuna por convicciones religiosas; sí hay casos de pastores y templos que les han indicado a sus seguidores que no lo hagan.

Uno de los casos más sonados ocurrió en Cartagena, donde el pastor Miguel Arrázola, líder de la iglesia cristiana Ríos de Vida, que cuenta con miles de seguidores en la ciudad y cientos de miles en todo el mundo; tachó de farsa la existencia del covid-19 y apoyó la declaración de que tanto el virus como su vacuna son un negocio de Bill Gates y son el primer paso para la llegada del anticristo.

Sus declaraciones causaron revuelo durante el 2020, pues es un líder religioso con muchos seguidores y su mensaje podía hacer que una parte de Cartagena, por lo menos, optara por no aplicarse la vacuna.

Como el caso de Miguel Arrázola en Cartagena hay más casos similares en comunidades religiosas más pequeñas en el país. Una de estas situaciones ocurrió en Sincelejo, donde pastores de la iglesia cristiana Shalom les dijeron a sus seguidores, unas 150 personas, que “la única cura para el covid-19 era Dios” y no debían aplicarse la vacuna.

“Como todo cristiano creemos en un Dios en el cual adoramos y de verdad creemos que es un ser el cual te sana, protege e incluso te perdona de los errores, pero yo veo todo esto de manera espiritual, en cambio para los pastores de la iglesia Shalom no existe ninguna cura porque la única salvación y sanación es Dios, y no estoy de acuerdo con sus opiniones”, dijo una fiel de la iglesia Shalom a un medio local.

Ella explicó que cree en Dios, pero hay límites en lo que es espiritual y físico, y tal vez la razón por la cual los pastores no crean es las cosas hechas por el hombre es por el pecado que hubo en la Biblia por la desobediencia de Adán y Eva en el cual todos los seres humanos somos seres pecadores.

“Dentro de la iglesia hubo una mayoría que no estuvo de acuerdo con ese mensaje de los pastores, quienes lo mantuvieron un tiempo. Sin embargo, a inicios de este año (2021) les dio covid-19 y desde ese punto cambiaron su posición contra la vacuna, ahora han dejado de hablar del tema y promueven que cada uno en la comunidad decida si se la aplica o no”, concluye.

Como Sara, en Sincelejo, varios fieles de Ríos de Vida en Cartagena contaron que no estaban de acuerdo con sus pastores, pero debido al carisma y la autoridad que tienen sobre sus seguidores en la iglesia, prefieren no llevar la contraria con el tema de la vacuna y mantienen su opinión oculta por miedo a comentarios o represalias.

Para Carmen de las Salas, teóloga de la Universidad Santo Tomás, esta situación es preocupante, pues los líderes religiosos tienen mucha influencia sobre la comunidad. “En especial los de la comunidad evangélica, pues utilizan el temor a Dios y se refieren constantemente al diablo como herramienta principal para influir sobre sus seguidores y así logran manipularlos”, precisó.

Fuente: El comercio