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07:06h. miércoles, 30 de septiembre de 2020

ACTUALIDAD

Ninguna actividad religiosa es más importante que la vida

ARGENTINA.- Ante consultas e informes de distintos lugares del país sobre la posible apertura de los templos para los servicios religiosos, el Comité Ejecutivo de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), junto a los presidentes denominacionales abajo mencionados, vio oportuno hacer llegar una Carta Pastoral, con consideraciones a tener en cuenta.

Comprendemos que después de más de 60 días de aislamiento obligatorio haya ansiedad y un legítimo anhelo por retomar los servicios en los templos. No podemos ignorar, ni minimizar el peligro de contagio del COVID-19 y el riesgo de vidas que esto implica. El virus es el enemigo real que debemos enfrentar.

Si bien es cierto que en nuestro país el desarrollo de la pandemia no ha sido tan vertiginoso y letal como en otros, lo cierto es que, de acuerdo a especialistas, aún deberíamos esperar lo peor. Por supuesto que la situación es diferente en las distintas regiones y ciudades del país.

Hasta el momento no existe ningún medicamento para la cura total de la enfermedad, ni tampoco hay una vacuna disponible. Por lo tanto, el aislamiento y la distancia social siguen siendo las herramientas más seguras para evitar los contagios.

Como pastores debemos tener como responsabilidad primaria el cuidado de las vidas, tanto de las de nuestra congregación como toda otra. Cuando nos identificamos como “pro-vida” esto no aplica solo frente al aborto, sino a favor de toda vida en toda circunstancia.

No hay ninguna actividad religiosa, por más espiritual que sea, que esté por encima de la vida y del bien común.

Es importante también que en este contexto cuidemos de todos aquellos que de manera voluntaria en nuestras congregaciones están sirviendo al prójimo en situaciones de riesgo para su salud. Deben contar con todos los elementos de protección y debemos extremar los cuidados para preservar sus vidas y las de su familia.

Recordamos que debemos movernos de acuerdo con las pautas dictadas en la ciudad donde estamos. Las medidas generales que toma el gobierno nacional se aplican de manera particular en las provincias y ciudades y es a esto a lo que debemos prestar atención.

En aquellos lugares donde se vayan permitiendo reuniones y actividades debemos avanzar cautelosamente conforme a lo dispuesto y no extralimitarnos en nuestras acciones. Incurrir en violaciones a las mismas puede acarrear también consecuencias penales y civiles para nuestras instituciones, además de la respectiva condena social. Es de esperar que como iglesia demos el testimonio a la sociedad de que priorizamos el cuidado del prójimo y el cumplimiento de la ley, antes que nuestras actividades.

Estas recomendaciones, que son producto de nuestra unanimidad en este tema, tienen el único fin de acompañarlos y proponerles firmemente que las tomen en cuenta. Sabemos del gran esfuerzo de todo el liderazgo para llevar adelante el trabajo pastoral en este tiempo.

Oramos al Señor con la convicción de que El detendrá esta tormenta y vendrá pronto un tiempo de bonanza sobre nuestra nación y sobre la iglesia del Señor en Argentina. Seamos perseverantes y pacientes, manteniendo la fe hasta superar completamente esta prueba que Dios nos permite atravesar en victoria.

Sabemos que en medio de la tempestad podemos descansar en Él (Mateo 8:25-29)

Comité Ejecutivo de ACIERA, y Presidentes denominacionales

Ahrens Alberto (Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús); Belart Carlos (Iglesia Cita con la Vida); Borysiuk Daniel (Asoc. Civil Congregación Evang. Cristiana Pentecostal); Cabrera Omar (Visión de Futuro); Carlini Norberto (Iglesia Santuario de Fe); Corti Rubén (Asoc. Evangélica Asambleas Bíblicas); Crimi Ciro (Asamblea Cristiana); Churruarín Javier (Congregación Cristiana de Goya); Coronel Enrique (Iglesia Pentecostal de Santidad); Donadío Eduardo (Vpdte. Alianza Cristiana y Misionera Argentina); García Orlando ( Movimiento Cristiano y Misionero – Presbiterio Nacional y Comisión directiva) Ibañez Sergio (Asoc. Bautista Argentina); Lazarec Abel (Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular); Márquez Hugo (Confederación Evangélica Bautista Argentina); Martínez Julio ( Iglesia Cristiana Pentecostal de Argentina); Marulla Nicolás ( Asoc. Iglesia de Dios en Argentina); Nass Armando (Iglesia Evangélica Congregacional); Negro, Angel ( Comunidad Cristiana); Nesterenko Alex ( Ejército de Salvación); Obregón David  (Asoc. Evangélica Asamblea de Dios – Flores); Pardo Luis  (Iglesia Biblia Abierta – Misión Global); Pucheta Luis ( Iglesia Evangélica Pentecostal Casa de Dios Puerta del Cielo en Argentina); Ríos David (Asoc. Evangélica Asamblea de Dios); Rojas Guillermo (Iglesia de los Hermanos en Argentina); Salinas Sandoval Samuel (Unión Evangélica Argentina);Silvestri José María (Iglesia Evangélica Misionera Argentina); Simoes Daniel (Asoc. Iglesia Cristiana Bíblica); Soriano Jorge (Asoc. Iglesia de Dios El Calvario); Stefanini Joel (Iglesia Evangélica Pentecostal y Misionera); Strohschein Enrique (Unión de las Asambleas de Dios); Surenian Edgardo (Asoc. Misión Cristiana Evangélica;, Torres Roberto (Federación Nacional Iglesia Asamblea de Dios y Filadelfia y otros de la misma fe); Varlotta Jorge (Iglesia Evangélica Menonita Argentina); Zani Juan José (Asoc. Iglesia del Nazareno).

Fuente: ACIERA