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23:13h. Miércoles, 15 de Agosto de 2018

ESTUDIO BÍBLICO

Método de estudio bíblico

La Biblia no solo nos ha sido dada para nuestra información, sino para nuestra transformación. Pero ten en cuenta que solo Dios puede darnos la sabiduría espiritual para entenderla.
 

En este artículo deseo proveer algunas herramientas prácticas y útiles para nuestro estudio bíblico personal. Tenga en cuenta que hay diversas formas de estudiar la Biblia, todas ellas útiles y con sus respectivas ventajas y desventajas. En las siguientes líneas resumo algunos consejos que, en lo personal, me han sido de mucha ayuda. ¡Espero que te sea de bendición! Comencemos: 

Delimita el texto que vas a estudiar. Un capítulo de cualquier libro de la Biblia puede contener muchos temas e ideas distintas, por lo que deberás acotar el texto en el que quieres centrarte. Por ejemplo, el capítulo 6 de Efesios aborda muchas temáticas diferentes, por lo que no es conveniente mezclar en un solo estudio todas estas ideas. Una buena forma de acotar este capítulo para un estudio más productivo sería delimitar el texto guardando la unidad temática en las divisiones que hagamos. De esta forma:

 - Efesios 6:1-3→Responsabilidad de los hijos

 - Efesios 6:4→Responsabilidad de los padres 

- Efesios 6:5-9 →Siervos y amos

 - Efesios 6:10-13 →Nuestra lucha no es carnal, sino espiritual

 - Efesios 6:14-17 →La armadura de Dios 

- Efesios 6:18-20→Orando en todo tiempo

 Lee el texto cuidadosamente en, al menos, dos o tres versiones distintas. Ten un tiempo de oración para que Dios te ayude a entender su Palabra con la motivación de aplicarla a tu vida. La Biblia no solo nos ha sido dada para nuestra información, sino para nuestra transformación. Pero ten en cuenta que solo Dios puede darnos la sabiduría espiritual para entenderla. Recuerda lo que Jesús tuvo que hacer con sus discípulos al final de su ministerio para que éstos comprendieran las Escrituras: «Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras» (Lc. 24:45). 

Determinar el tema principal del texto en cuestión. Esto nos ayudará a entender hacia donde apunta el autor, cuál es el mensaje principal que deseaba transmitir a los destinatarios. 

Determinar cuál es el propósito del autor al hablar de ese tema. Este segundo punto está estrechamente relacionado con el primero.

 Determinar cuál es la atmósfera en el que escribió el autor. Trata de concretar el estado de ánimo del autor (urgencia, aliento, entusiasmo, alegría, tensión, cuestionamiento, preocupación, persuasión, humildad, etcétera). 

Determina el tono que utiliza el autor:

- Didáctico: de enseñanza 

- Polémico: de debate o discusión

 - Devocional: para inspirar una mayor entrega a Dios 

- Histórica: para narrar un acontecimiento 

Determina el estilo literario que ha usado el autor original:

 - Poesía: profundamente emocional y personal. Se basa mucho en el paralelismo, como los salmos. 

- Prosa: es una biografía o historia, descrita normalmente en orden cronológico.

 - Discurso: procura hacer fuerte una verdad, en forma lógica y razonada, apelando al intelecto.

 - Parábola: historias normalmente inventadas que transmiten alguna verdad espiritual o enseñanza moral. 

- Revelación: describe visiones según el ojo del observador, a veces cargadas de mucho simbolismo o figuras retóricas. 

- Drama o prosa dramática: relatada en primera persona con la intención de apelar a las emociones.

 Dependiendo del estilo o género literario los textos se interpretarán de una u otra forma. Por ejemplo, los Salmos son poesía hebrea, que reflejan las emociones interiores de los autores y que se expresan de una forma muy humana, poética y particular, por lo que no todo puede interpretarse literalmente. Por ejemplo, el Salmo 10:12 dice: «¡Levántate, SEÑOR! ¡Levanta, oh Dios, tu brazo! ¡No te olvides de los indefensos!». Pero ¿acaso Dios está sentado y se ha olvidado de los indefensos? Claro que no, el autor del salmo simplemente clama por una intervención divina ante las injusticias de este mundo. 

Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

 Efesios 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 

Efesios 6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

 El tema principal de este texto es: «la obediencia que los hijos deben a los padres». Tras meditar en el texto en cuestión, podemos ver una estructura clara en estos tres versículos. Vemos 3 puntos principales en este texto:

 ¿Qué deben hacer los hijos? «Obedeced en el Señor a vuestros padres» (vs. 1). 

¿Por qué debe hacer esto los hijos? «Porque esto es justo» (vs. 1) y «porque es un mandamiento con promesa» (vs. 2). 

¿Para qué deben hacer esto los hijos? «Para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra» (vs. 3). 

¿Cómo hemos visto la estructura en este texto? Este es un ejercicio que requiere práctica, tiempo de reflexión y desarrollar métodos de observación. Algunos consejos que pueden ayudar son los siguientes: 

Observar si hay imperativos (órdenes o mandatos). 

Subrayar los conectores (además, como, pero, y, …) que nos ayudarán a determinar cuáles son las oraciones principales y cuales oraciones son dependientes de las principales.

 Subrayar las palabras (sustantivos o adjetivos) importantes y consultar un diccionario o léxico. 

Una posible estructura de Efesios 6:1-3, con puntos principales y sub-puntos, podría ser la siguiente: 

¿QUÉ DEBEN HACER LOS HIJOS?

 ¿POR QUÉ DEBEN HACER ESTO LOS HIJOS? 

Porque es justo 

Porque es un mandato con promesa

¿PARA QUÉ DEBEN HACER ESTO LOS HIJOS? 

Para que les vaya bien

 Para que tengan “larga” vida. 

Fuente: protestante digital