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15:05h. jueves, 22 de octubre de 2020

ACTUALIDAD

El Gobierno impone paridad de sexos a iglesias y entidades evangélicas

ARGENTINA.- Una resolución el Gobierno establece que las sociedades, asociaciones civiles y fundaciones deberán tener la misma cantidad de hombres y mujeres en sus establecimientos. La medida no afectaría a la Iglesia católica pero sí al resto de las confesiones. En Argentina la única iglesia reconocida como tal en la Constitución nacional, es la Iglesia católica, las demás confesiones religiosas, entre ellas las iglesias evangélicas, están inscritas como asociaciones civiles, porque así lo establece una ley de la última dictadura cívico-militar, establecida por los exdictadores Videla y Harguindeguy, aún en vigencia!, lo que no deja de ser un hecho insólito.

La reciente resolución de la Inspección General de Justicia (IGJ) establece que las sociedades, asociaciones civiles y fundaciones deberán tener en sus órganos de gobierno la misma cantidad de miembros femeninos que masculinos.

Está cosechando la oposición de los evangélicos por considerar que vulnera desde el derecho de asociación hasta la libertad religiosa.

Y es que, salvo la Iglesia Católica, reconocida en la Constitución Nacional, las demás confesiones –e incluso algunas entidades católicas– están inscriptas como asociaciones civiles porque así lo establece una ley de la última dictadura. Y si bien la última reforma al Código Civil y Comercial estableció una figura jurídica especial de carácter religioso, aún no se reglamentó.

Reacciones evangélicas:

Entre los primeros en reaccionar se cuenta la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) –que representa al 85% de las iglesias evangélicas del país–, que solicitó una reunión urgente con el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, para plantearle su disidencia.

El presidente de Aciera, el pastor Rubén Proietti, dijo que su institución le solicitará a Oliveri –y también posteriormente al director de la IGJ, Ricardo Nissen– que las confesiones inscritas en el Registro Nacional de Cultos sean exceptuadas del cumplimiento de la resolución porque ello implicaría “una intromisión indebida en la organización de las iglesias”.

Prioetti enfatizó que la oposición de Aciera no debe ser interpretada como un menoscabo de la mujer porque ello iría “contra la prédica y las actitudes de Jesús respecto del otro sexo” y porque "Aciera tiene seis mujeres en su comisión directiva y una ocupa una de las vicepresidencias, además de que muchas iglesias cuentan con pastoras”.

De la misma forma, la Asociación Bautista Argentina considera necesario expresarse nuevamente a favor del principio republicano de separación de la iglesia y el estado, principio que requiere que las autoridades estatales se mantengan neutrales en cuestiones de religión, respetando sus autonomías, que incluyen, por supuesto, el derecho que tienen todas las religiones de designar a sus autoridades libremente y sin injerencia estatal.

“Esa intervención que el estado pretende justificar en la necesidad de igualar a mujeres y varones es, por otra parte, completamente innecesaria en el caso de nuestras iglesias. 

Fuente: evangélico digital