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05:59h. Jueves, 12 de diciembre de 2019

ACTUALIDAD

"Es un niño deseado." Cambio radical en el caso de Leandro Rodriguez Lastra

No existen personas no deseadas. Todos somos deseados y queridos por alguien, nuestra vida no depende de ello, en este caso en particular trascendió que la madre del niño tenía la intención de querer volver a ver y recuperar a su hijo al sentirse madre del mismo, poniendo en evidencia que el niño también es deseado incluso por su madre biológica.

El Lunes 23 de Septiembre, en el primer día del juicio de cesura de Leandro Rodriguez Lastra, se presentaron a declarar entre otros testigos, la psicóloga Salto, y la madre de R.P., citadas por la parte acusatoria.

Del testimonio de estas dos mujeres trascendió en el juicio que R.P. tenía la intención de querer volver a ver y recuperar a su hijo al sentirse madre del mismo.

Surge entonces una nueva historia, un nuevo panorama desconocido hasta el momento y muy diferente a lo que en su momento la fiscalía y algunos testigos manifestaron sobre el destino que debió tener el niño en cuestión para el supuesto bienestar de su madre biológica.

Si hoy R.P dice querer recuperar a quien reconoce como hijo suyo (al reconocerse ella como su madre), surgen algunas preguntas lógicas:

¿Qué hubiera pasado de haberse realizado un parto prematuro forzado por medio de píldoras abortivas?

Además del riesgo que conlleva de por sí este acto para las mujeres que lo realizan por sus muy posibles efectos secundarios, y aún más riesgoso en embarazos avanzados (como era este caso de 5 meses de gestación), se le debe sumar a esto el hecho de que el niño que nace tan prematuro tiene mínimas posibilidades de sobrevivir, y de lograrlo, en muchos casos quedan secuelas graves.

¿Qué pasaría entonces con la mujer que desea recuperar a un hijo, pero que ya no está, que ha muerto prematuro?

¿Qué hubiera pasado si Leandro Rodriguez Lastra no hubiera intervenido para estabilizar a la paciente, como los fiscales le reprocharon que debió hacer: "no intervenir"?

¿Qué pasaría si por su omisión de darle atención de urgencia, muere la mujer, por los riesgos que conlleva un intento de aborto clandestino a sus cinco meses de embarazo?

¿Quién hubiera entonces respondido por su muerte? ¿Quién sería el responsable?

Nos vemos también ante una completa desmentira. La fiscalía constantemente se focalizó en construír sus argumentos bajo la base de que a R.P. le afectaba el haber dado a luz al niño en una semana segura para ella y el bebé, pero al mismo tiempo vemos que ese hecho que dicen que supuestamente le afecta, y el "no desear ser madre", ahora resulta que es en realidad un deseo de volver a tener consigo a ese niño que la parte acusatoria decía que ella no quería, no deseaba.

Queda en evidencia una gran contradicción. Una inconsistencia lógica entre lo que R.P. ha logrado manifestar y exteriorizar a personas de su confianza respecto al sentimiento de madre que tiene por el niño, y el relato de la fiscalía respecto a un supuesto rechazo anterior y actual sobre el hecho de sentirse madre de aquel niño.

Nos preguntamos, ¿Por cuánto tiempo habrán ocultado esta información quienes estaban al tanto de la misma? ¿Y por qué parecen los fiscales y el juez no darse por aludidos de esta situación de la que están al tanto actualmente?

En conclusión, lo que la fiscalía tanto se empeñó en mantener al margen, sus propios testigos lo han sacado a la luz. Acá hay un niño, feliz, de más de 2 años de edad, y es un niño deseado. Por muchos, pero también por R.P.

No existen personas no deseadas. Todos somos deseados y queridos por alguien, y nuestra vida no depende de ello. Pero en este caso el niño también es deseado por su madre biológica.

Fuente: salvarvidasnoesdelito