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20:47h. Viernes, 21 de Septiembre de 2018

LA FE QUE PERSEVERA

Cristiano encarcelado por su familia predica en prisión

La decisión de seguir a Cristo provocó el odio de la familia de un joven nigeriano, quienes lo golpearon, desheredaron y encarcelaron por su fe. Pero en medio del desprecio familiar y social, el joven vio el propósito de Dios en su vida.

Cuando su familia se enteró de la conversión de Bulus, no tardaron en ofenderse y quitarle todo el cariño y apoyo que le tenían cuando era de la familia. Sin embargo, Dios tenía mayores bendiciones para él, como la salvación y amor eterno.

Sin herencia, ni privilegios partió a Jos, donde era un desconocido y se inscribió en el entrenamiento teológico. “Completé el entrenamiento en cuatro años. Aprendí mucho acerca de Cristo y experimenté su poder en mi vida. Durante ese tiempo aprendí mucho acerca del perdón.”, expresó Bulus.

Al regresar a casa, su familia se había llenado de odio contra él. Cuando se enteraron que volvió a la aldea, corrieron a golpearlo y acusarlo de haber robado unas ovejas, sin prueba alguna, y lo encarcelaron.

Triste por la acción que tomó su familia, oró dentro de su celda y el mensaje de Dios le habló al corazón dándole a entender que todo sucede con un propósito como en la vida de José. En la cárcel, utilizó su tiempo para predicar el Evangelio y varios presos decidieron convertirse a Cristo por su testimonio.

Ahora, un abogado de OpenDoors fue asignado a Bulus para defenderlo ante el juzgado y a lo largo de la sentencia. Al igual que Dios ayudó y libró a Bulus, Dios también puede librarnos de grandes tribulaciones.

Fuente: OpenDoors