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12:51h. martes, 13 de abril de 2021

ACTUALIDAD

El aborto no es la solución a una problemática social

El Pastor y presidente del Consejo Pastoral de Olavarria, Gustavo Ortega, leyó un documento que refleja el posicionamiento de las agrupaciones provida frente a la interrupción legal del embarazo. En torno al debate sobre el aborto, existe un discurso que se esfuerza por cosificar la vida intrauterina, un discurso al que no le gusta llamar las cosas por su nombre, que nunca usa la palabra “bebé” y que, por supuesto, no reconoce que se está hablando de un ser vivo. El ser humano es tal, desde el momento de su concepción hasta su muerte. Nunca, en ningún punto de su desarrollo, se convierte en una cosa.
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De la misma manera, en ese discurso se esfuerzan por debatir cuándo comienza la vida, para así saber cuándo se puede interrumpir un embarazo. Resulta increíble que en pleno siglo 21 se esté debatiendo sobre eso, como cuando varios siglos atrás se discutía si la Tierra giraba alrededor del sol o el sol alrededor de la Tierra.

Aunque no lo quieran reconocer, el aborto detiene un corazón que late. No es una interrupción, es lisa y llanamente matar a un ser vivo.

El salmista escribió: Salmo 139: 16
Tus ojos DIOS, vieron mi embrión, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que luego fueron formadas, Sin faltar una de ellas. (Dios lo estaba mirando a David desde que era un embrión)

También escuchamos, una y otra vez, las discusiones sobre la conquista de
derechos, libertad y el progreso. Y si hablamos del aspecto jurídico, no se puede dejar pasar la Constitución Nacional y los tratados internacionales, los cuales protegen a los niños, desde su concepción. El derecho humano a la vida, está garantizado en la legislación argentina, e ir contra ello es claramente un acto criminal.

Hay un conflicto de derecho: La libertad que la mujer tiene en su propio cuerpo, encuentra su límite frente a otro cuerpo, el del bebé; cuyo ADN es diferente al de sus progenitores. Esta criatura resulta a futuro en una persona distinta única y particular. La vida de cada ser humano es sagrada e infinitamente valiosa. Cada niño que viene a este mundo ha de ser amado, cuidado y protegido, porque se trata de un derecho superior y fundamental que emana del resto de los derechos humanos.

En torno al debate, también se utilizan situaciones atroces, los peores ejemplos para justificar el aborto (Ej: Una violacion). Situaciones extremas que hablan de la crueldad humana, de momentos dolorosos y tremendamente violentos. Pero un acto de violencia, un hecho criminal, no puede ser borrado con otro crimen.

Agregar un cruel asesinato a este mundo, bajo carátulas y discursos de palabras ornamentadas no es progreso ni riqueza, es hacer de este mundo un lugar de mucha pobreza.

El aborto empobrece a las personas desde un punto de vista espiritual, es la peor clase de pobreza y la más difícil de superar. No es verdad que la mujer que ha llevado a ese bebe en su vientre, luego del aborto no se vea mental, espiritual y físicamente afectada. Los profesionales de la salud están de acuerdo en que se trata de una experiencia extremadamente traumática y de gran dolor.

El aborto tampoco es la solución a una problemática social, es como si se quisiera acabar con la pobreza, legalizando la matanza de pobres e indigentes. Tampoco es propio de la medicina, matar a personas inocentes que no se pueden defender. Es contrario a la salud, porque no sólo se mata al niño por nacer, sino que además se pone en peligro la vida de la mujer.

A menudo hay preocupación por los niños que mueren en aquellos países que no pueden alimentarlos o que por sus situaciones de violencia no pueden garantizar una próspera adultez; pero si aprueban esta ley; En nuestra amada ARGENTINA habrá miles de niños eliminados por el aborto. Legalizar esta matanza nos llevará a millones y millones más de niños muertos en el mundo.

La “interrupción del embarazo” como se le quiere llamar, es un acto de extrema violencia, que termina con la vida de un inocente que no puede defenderse.

En vez de esto: Aprendamos a amar, seamos aliados de la vida humana, y todas sus etapas de desarrollo, desde la concepción hasta la muerte natural. Evitemos, entre todos, el derramamiento legal de sangre INOCENTE, porque va a traer condena y maldición sobre la Argentina.

Para culminar: Traigos las palabras del hombre mas sabio que ha existido: Salomon que escribió los proverbios:

Proverbios 31:8 Levanta la voz a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. 9 Sí, habla y asegúrate de que se les haga justicia.

OLAVARRIENSES: No podemos callar, No podemos hacer Silencio, No podemos quedarnos como si nada estuviera pasando… Estamos aquí para levantar nuestra voces a favor de una generación que no quieren permitir que nazca.

Fuente: Contramano