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15:10h. jueves, 22 de octubre de 2020

TESTIMONIO

Un balazo en Isaías 49: salvo a un soldado inglés en la primera guerra mundial

La BBC, en el centenario del fin de la I Guerra Mundial, recuerda el testimonio del soldado al que un proyectil incrustado en su biblia de bolsillo en el pasaje de Isaías 49 que dice: "Te guardaré".

La Biblia formaba parte del “kit de supervivencia” de todo soldado británico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), algo que recordó la Bible Society con diversas iniciativas este año para rescatar la memoria de la presencia de la Biblia junto a las tropas del país.

La Bible Society distribuyó durante la Primera Guerra Mundial más de 9 millones de Biblias en 80 idiomas, tanto a soldados británicos como a prisioneros de guerra.

La vida espiritual de muchos soldados fue salvada por la Biblia que a menudo guardaban en sus bolsillos. También les proporcionó consuelo mientras morían: "Los soldados, cuando estaban gravemente heridos, tenían la tendencia de sacar el Nuevo Testamento de su bolsillo y leerlo mientras morían", dijo el profesor Michael Snape, del Departamento de Teología de la Universidad de Durham.

'Este es un fenómeno que se evidenció de forma especial con los soldados que murieron el 1 de julio de 1916, el primer día de la batalla de Somme, cuyos cuerpos fueron recuperados y enterrados. Muchos de ellos fueron encontrados muertos con la Biblia o el Nuevo Testamento en sus manos.'

UNA BALA EN EL BOLSILLO

Una de las historias rescatadas por la Bible Society es la del soldado de 28 años George Vinall. En julio de 1917 sobrevivió a un ataque de artillería en la Fronda, en el Frente Occidental.

Como él mismo relató inmediatamente después en una carta a sus padres, al poco de salir de su alojamiento, para recibir a un amigo de la tropa, el lugar fue atacado. Los dos corrieron a una trinchera y, al volver, encontraron a doce soldados heridos en el lugar, dos de ellos murieron.

Vinall contó en una carta a su familia: “Al volver a entrar, vi que habían disparado cuatro balas exactamente donde estaba poco antes. Una fue a parar a mi mochila, que hacía de almohada hasta el momento en que salí a saludar a mi amigo. Otra bala estaba en el suelo, en el lugar en que estaba acostado segundos antes. La tercera bala la encontré en el bolsillo de mi chaqueta: se incrustó en mi Biblia, como pueden ver. La cuarta atravesó el abrigo de Gibson, que estaba colgado al lado del mío. Como pueden ver, escapé de la muerte por segundos”.

Él envió a los familiares la Biblia en cuestión, junto a la carta. La bala seguía ahí, atrapada entre las hojas, señalando el libro de Isaías, capítulo 49. Entre sus versículos, se muestran las siguientes promesas: Así dijo el Señor: en tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades (Is 49,8).

¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.(Is 49:15).

Está claro que los hechos muestran que Dios no se olvidó de George Vinall.

Tampoco él de Dios. El soldado sobrevivió a la guerra y fue misionero y traductor de la Biblia.

Fuente: evangelicodigital.com