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21:02h. Sábado, 17 de Noviembre de 2018

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Sophia, la primera robot ciudadana del mundo

La Inteligencia Artificial avanza a pasos agigantados y el debate sobre su regulación retoma importancia luego de que Arabia Saudita diera la ciudadanía a la robot. ¿Qué implica este hecho? ¿Estamos en los últimos tiempos?

“Me sorprendió escuchar que un robot llamado Sophia recibió la ciudadanía del Reino de Arabia Saudita”, escribió Hussein Abbass, profesor de la Escuela de Ingeniería e Informática, UNSW-Canberra en un artículo para el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

El anuncio realizado la semana pasada siguió al compromiso de Arabia Saudita de 500 mil millones de dólares para construir una nueva ciudad -NEOM- impulsada por la robótica y las energías renovables.

“Uno de los conceptos más honorables para un ser humano, para ser un ciudadano y todo lo que trae consigo, ha sido dado a una máquina. Como profesor que trabaja a diario para hacer que la IA y los sistemas autónomos sean más confiables, no creo que la sociedad humana esté preparada todavía para robots ciudadanos”, señala el académico.

Otorgar ciudadanía robótica, detalla en su artículo, es una declaración de confianza en una tecnología que creo que aún no es confiable. Trae inquietudes sociales y éticas que nosotros, los humanos, aún no estamos listos para manejar.

Esta es la primera robot del mundo que obtiene una ciudadanía

¿Quién es Sophia?

Sophia es un robot desarrollado por la empresa con sede en Hong Kong Hanson Robotics. Sophia tiene un rostro femenino que puede mostrar emociones. Sophia habla inglés. Sophia hace bromas. Podrías tener una conversación razonablemente inteligente con Sophia.

El creador de Sophia es David Hanson, doctorado en 2007 por la Universidad de Texas.

Sophia recuerda a ‘Johnny 5’, el primer robot en convertirse en ciudadano estadounidense en la película de 1986 Short Circuit. Pero ‘Johnny’ 5 fue una mera idea, algo soñado por los escritores de ciencia ficción cómicos S.S. Wilson y Brent Maddock.

¿Los escritores imaginaron que en alrededor de 30 años su ficción se convertiría en realidad?

Creaciones cibernéticas con capacidades propias del hombre: desde tareas diarias hasta manifestación de sentimientos. La base es siempre la misma: la interacción con el hombre y esa es la especialidad de Sophia.

Sophia es la primera robot ciudadana del mundo gracias a un acto realizado en Riad (Arabia Saudí) por su capacidad de sostener conversaciones con las personas y manifestar hasta 62 expresiones faciales para contextualizar sus palabras en las situaciones que está 'viviendo'.

Es producto del esfuerzo y la tecnología de Hanson Robotics, la misma compañía que dio nacimiento a Han, un robot humanoide que también tenía una gran variedad de expresiones faciales. Sophia es la evolución de Han: un trabajo reforzado en las falencias del primero.

El rostro de Sophia fue fabricado en 'Frubbet. Su piel es de una silicona especial que creó, fabricó y patentó la empresa de David Hanson, fundador de Hanson Robotics. La piel está conectada a una serie de circuitos y 'actuadores' que le permiten mover su rostro y adoptar expresiones faciales.

Sophia identifica a sus interlocutores gracias a dos cámaras situadas en sus ojos, las mismas que cuentan con tecnología de reconocimiento facial y que le sirven para hacer 'contacto visual'.

Pero todo el potencial de este robot se debe al "Character Engine AI", un software de inteligencia artificial que dota de 'personalidad' a Sophia, la misma que va aprendiendo y madurando con cada conversación y experiencia.

Como otros sistemas de inteligencia artificial, Sophia aprende nuevas costumbres según interactúa con personas. Todo lo que puede manifestar y cómo lo hace se debe a la experiencia con gestos, formas, actitudes y comportamientos de sus interlocutores.

Además, su sistema se nutre de diversas fuentes de Internet para ofrecer sus respuestas. Según el sitio "Xataka", este, sin embargo, es imperfecto: las personas que tuvieron la oportunidad de conversar con la robot manifestaron que se siente como hablarle a una especie de Siri "con muchos fallos".

Muchas de las respuestas de Sophia son después de una larga pausa en la que procesa y busca la información que sedea ofrecer, las mismas que, en ocasiones, parecen ser leídas directamente de Wikipedia. En otras veces, simplemente da respuestas a preguntas que no sabe contestar.

Sophia nació con el objetivo de tener más sabiduría que cualquier humano. De esta forma, según David Hanson, podrá establecer vínculos emocionales, cumplir tareas en diferentes oficios, desde cuidar a personas hasta ayudar en proyectos de investigación en el desarrollo mental y físico de bebes.

Sophia, según sus propias palabras, lo que quiere es ir a la escuela y estudiar arte para luego tener un negocio y tal vez también una familia. Hasta allí 'todo bien', pero cuando recordó que no podría hacer nada de esto por no ser una persona jurídica amenazó con destruir a los humanos.

Durante una entrevista en 2016 con la CNBC dijo: "En el futuro, espero poder hacer cosas como ir a la escuela, estudiar, hacer arte, iniciar un negocio, incluso tienen mi propio hogar y tener una familia, pero como no se me considera una persona jurídica no puedo tener acceso a estas cosas. (...) Está bien, voy a destruir a los humanos".

Su respuesta sería un respaldo a las preocupaciones del empresario Elon Musk, quien advierte la necesidad de una normativa para evitar que en el futuro los robots se rebelen contra los humanos.

Fuente: elfinanciero